
Miembros de la junta directiva de la Alianza Estudiantil Latina. (Cortesía de Erik Monroy)
Desde el 15 de septiembre al 15 de octubre, los Estados Unidos celebraron el mes de la herencia latina, honrando a generaciones de personas latinas cuyas historias, culturas y contribuciones han formado la nación. En Boulder, este sentimiento se realizó a través de tradiciones, música y comunidad.
Para Erick Monroy, un estudiante en su último año de la Universidad de Colorado Boulder y presidente de la Alianza de Estudiantes Latines, el mes significó mucho más que una nota en el calendario. Les ofreció a la AEL y estudiantes una oportunidad para unir y celebrar sus identidades compartidas. La organización, dijo Monroy, ha crecido rápidamente desde su establecimiento en 2023, desde pocos miembros a una mesa directiva de 15 personas y eventos con más de 100 asistentes.
El mes de la herencia latina, reconocido a nivel federal como el mes de la herencia hispana, fue establecido en 1988 como una celebración durante el mes entero. El mes contiene muchos días de independencia de países de latinoamérica, empezando el 15 de septiembre. Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica conmemoran sus días de independencia este día, seguido por México el 16 de septiembre, Chile el 18 y Belice el 21.
Estudiantes de CU Boulder reconocieron el mes con eventos organizados por la AEL y otras organizaciones latinas. AEL pretende crear un espacio dedicado a los estudiantes latines para construir una comunidad y compartir la cultura en el campus.
“La idea principal era crear un espacio donde las personas que se identificaran como latinos o latina, latinex pudieran encontrar una comunidad, especialmente un hogar, en estos tiempos,” dijo Monroy. “Una de las cosas más importantes que queremos hacer es traer nuestra cultura y compartirla con otros tipos de culturas y crear esa alianza porque creemos que la cultura es más rica cuando puedas compartirla.”
Junto con la universidad, AEL ha organizado unas actividades durante el mes. Maria-Genao Hams, directora del Centro de Conexiones Culturales y Comunidad, explicó que la meta del centro en reconocer el mes.
“Dirigimos una comisión que incluye grupos del campus. La comisión planifica la programación para destacar las contribuciones de los latinx/e/a/os a la historia de los EE. UU junto con historias y cuentos de latinoamérica — el objetivo es celebrar lo que llamamos latinidad,” dijo Genao-Homs.
Uno de los eventos del mes más esperado, La Pachanga, presenta un espectáculo de mariachi, bailes tradicionales, comida y por supuesto, música en Farrand Field.
“La palabra pachanga es como una forma coloquial de decir celebración o fiesta ruidosa, y ahora mismo es más importante alzar la voz y ocupar espacio,” dijo Monroy.
Monroy describe eventos como La Pachanga como momentos para reflexionar, celebrar y conectar. También proporcionaron oportunidades para discutir cómo la comunidad latina se siente y para conversar sobre desafíos contemporáneos en los Estados Unidos.
En los nueve meses después de la inauguración del Presidente Trump, su administración ha proporcionado mil millones de dólares a la deportación masiva a través de pólizas como anular visas de estudiantes, expander centros de detención, restringir acceso a la salud y movilizar el departamento de Immigracion y Aduanas de maneras sin precedentes.
Para Monroy, y muchas otras personas, estas políticas no solo existen en papel, sino que parecen personales.
“Bajo esta administración, yo diría que había tiempo en que no tenía esperanza,” Monroy dijo. “Fue como si hubiera un ataque, otro ataque, otro ataque, otro ataque. Y simplemente se sentía como si fueran dirigidos a mi cultura.”
Habiendo crecido con padres inmigrantes, Monroy recuerda el miedo que sentía de que, mientras él crecía, ellos pudieran no estar allí. Monroy se siente agradecido y orgulloso de que sus padres tengan su ciudadanía. Esa experiencia alimenta su compromiso de usar su voz.
“Llegaron a este país, sin saber el idioma, sin saber la cultura, solamente por la oportunidad de tener una vida mejor y por la oportunidad – digo esto mucho – para que yo pudiera asistir a esta universidad, para realmente tener un voz y hasta aprender inglés,” Monroy dijo.
Según Genao-Homs, usar esa voz durante el mes de herencia latina significa mucho, pero tiene que extenderse más allá de un solo mes de celebración.
“Las contribuciones de personas latinas a este país son matizadas y significativas. No es diferente aquí en la comunidad de CU Boulder. Por esta razón, es crucial que tomemos el tiempo de poner el foco en esta comunidad, no solo una vez cada año y por un mes, sino constantemente y durante todo el año,” Genao-Homs dijo.
Monroy dijo que la visibilidad en sí es una forma de celebrar. Una manera para la comunidad de afirmar su fuerza e identidad.
“Incluso en espacios en que te persigan, en los cuales se dirigen en ti por la manera en que hablas, por la manera que bailas, por la música que escuchas, está bien juntarnos,” dijo Monroy. “Así que es como una manera diferente de protestar. Es la protesta de la celebración.”
Traducido por Ann Marie Vanderveen y Linus Loughry
Comuníquese con Satori Griffith, editora gerente del CU Independent, en satori.griffith@colorado.edu
